ATENCIÓN AL ADULTO MAYOR DEPENDIENTE La población mundial, especialmente la de adultos mayores (65 años o más), está creciendo rápidamente. En 2021, a nivel mundial representaban el 9.54%, casi el doble de la cifra en 1960. En Perú, este grupo ha pasado del 5.7% en 1950 al 13.3% en 2022. Este envejecimiento plantea desafíos económicos, ya que la población más joven debe generar recursos para la atención de los mayores. Las Casas de Reposo han surgido como una "solución", pero no resuelven el problema, como evidenció la pandemia Covid en países como España e Italia. ENVEJECER EN EL HOGAR O EN UNA RESIDENCIA DE ANCIANOS El envejecimiento conlleva cambios en hábitos y capacidades. La atención a personas mayores dependientes es esencial, y la asistencia domiciliaria emerge como una alternativa superior a las residencias para ancianos. Las familias modernas buscan nuevas soluciones, reconociendo el derecho de los mayores a envejecer en casa. La asistencia domiciliaria ofrece comodidad y bienestar, preservando el entorno familiar. ENVEJECER EN EL HOGAR SÍ ES POSIBLE Enfrentar los desafíos del envejecimiento no es fácil. La asistencia domiciliaria se destaca como la mejor opción para garantizar el cuidado de los ancianos. Permite mantener las rutinas familiares, preserva la intimidad y evita el traslado a residencias, contribuyendo al bienestar emocional y físico de los mayores. LA IMPORTANCIA DEL ENTORNO DE LA PERSONA MAYOR El entorno familiar influye en la identidad de una persona mayor. Ingresar a residencias puede generar sensación de desarraigo. Envejecer en el hogar permite mantener rutinas, conexiones sociales y calidad de vida. La elección del lugar de residencia es fundamental para el bienestar de los mayores. POR QUÉ OPTAR POR EL CUIDADO DOMICILIARIO La asistencia domiciliaria ofrece ventajas notables. Evita la complejidad del traslado a residencias, proporciona atención personalizada, promueve la autonomía y preserva la intimidad. Además, representa un ahorro económico significativo al eliminar costos asociados con residencias.
Envejecer en el hogar no solo es posible sino también deseable en un futuro que ya está aquí.
Envejecer en el hogar no solo es posible sino también deseable en un futuro que ya está aquí.
ATENCIÓN AL ADULTO MAYOR DEPENDIENTE La población mundial, especialmente la de adultos mayores (65 años o más), está creciendo rápidamente. En 2021, a nivel mundial representaban el 9.54%, casi el doble de la cifra en 1960. En Perú, este grupo ha pasado del 5.7% en 1950 al 13.3% en 2022. Este envejecimiento plantea desafíos económicos, ya que la población más joven debe generar recursos para la atención de los mayores. Las Casas de Reposo han surgido como una "solución", pero no resuelven el problema, como evidenció la pandemia Covid en países como España e Italia. ENVEJECER EN EL HOGAR O EN UNA RESIDENCIA DE ANCIANOS El envejecimiento conlleva cambios en hábitos y capacidades. La atención a personas mayores dependientes es esencial, y la asistencia domiciliaria emerge como una alternativa superior a las residencias para ancianos. Las familias modernas buscan nuevas soluciones, reconociendo el derecho de los mayores a envejecer en casa. La asistencia domiciliaria ofrece comodidad y bienestar, preservando el entorno familiar. ENVEJECER EN EL HOGAR SÍ ES POSIBLE Enfrentar los desafíos del envejecimiento no es fácil. La asistencia domiciliaria se destaca como la mejor opción para garantizar el cuidado de los ancianos. Permite mantener las rutinas familiares, preserva la intimidad y evita el traslado a residencias, contribuyendo al bienestar emocional y físico de los mayores. LA IMPORTANCIA DEL ENTORNO DE LA PERSONA MAYOR El entorno familiar influye en la identidad de una persona mayor. Ingresar a residencias puede generar sensación de desarraigo. Envejecer en el hogar permite mantener rutinas, conexiones sociales y calidad de vida. La elección del lugar de residencia es fundamental para el bienestar de los mayores. POR QUÉ OPTAR POR EL CUIDADO DOMICILIARIO La asistencia domiciliaria ofrece ventajas notables. Evita la complejidad del traslado a residencias, proporciona atención personalizada, promueve la autonomía y preserva la intimidad. Además, representa un ahorro económico significativo al eliminar costos asociados con residencias.