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LOS MINERALES EN EL CUERPO HUMANO
Su importancia en la alimentación

EL MAGNESIO

El magnesio es un ion fundamentalmente intracelular. En el plasma circula el 1% del magnesio corporal total (55% en forma iónica, 20% unido a proteínas y el resto formando complejos con aniones). En el tejido óseo mineralizado se encuentra un 70%.

Absorción intestinal del magnesio
Al ser un componente celular, la ingesta de magnesio es proporcional al contenido calórico de la dieta. Se absorbe en proporción variable, por poder formar quelatos con aniones de la dieta (fosfatos). Su absorción no está regulada por la vitamina D.

Magnesio óseo
El hueso es el principal depósito de magnesio, aunque su contenido total, unos 18 g, esté muy alejado del contenido en calcio y fósforo. Sin embargo, el líquido intersticial del tejido óseo, muy rico en minerales, puede tener un papel en la reposición del magnesio, como en la respuesta rápida frente a la acidosis, sin precisar mediación celular

Manejo renal del magnesio
Pese a que la mayor parte del magnesio circulante es ultrafiltrable, el 95% del mismo es reabsorbido a nivel del túbulo renal, siendo el riñón el principal responsable de la regulación de los niveles de magnesio en el estrecho margen de sus valores de normalidad (1,8-2,2 mg/dl). La hipercalcemia, la depleción de fosfatos y la expansión de volumen disminuyen la capacidad de reabsorción. La aldosterona y la PTH también modulan la excreción renal de magnesio

Balance general del magnesio
Aunque el esquema es similar al del calcio y el fósforo, en este caso el reservorio también está constituido por tejidos blandos. Aunque la regulación de la cinética del magnesio no está tan clara como en el caso del calcio y el fósforo, circunstancias que aumentan los niveles de calcio y fósforo promoverían una pérdida renal de magnesio. El magnesio se ha involucrado en el mecanismo de sensor del calcio de la PTH y, a través de la misma, participaría de la regulación del calcio, siendo la hipomagnesemia una de las causas de hipocalcemia.

 

Magnesio en la dieta
El magnesio es un mineral indispensable para la nutrición humana.

Funciones
El magnesio cumple diversas funciones metabólicas y juega un papel importante en la producción y el transporte de energía. También es útil en la contracción y la relajación muscular. Este mineral participa en la síntesis de las proteínas y toma parte en el funcionamiento de ciertas enzimas en el organismo.

Fuentes alimenticias
La mayor parte del magnesio proviene de los productos vegetales, en especial, los de hoja verde. Otros alimentos que son buena fuente de magnesio son los productos de soja como la harina y el queso de soja; las legumbres y semillas; las nueces como las almendras y los anacardos o castañas de acajú; los granos enteros como el arroz integral y el mijo; las frutas como los bananos, albaricoques o damascos secos y el aguacate o palta.

Efectos secundarios
Los síntomas tóxicos producidos por el consumo elevado de magnesio no son muy comunes debido a que el organismo elimina las cantidades en exceso. Dicho exceso de magnesio se produce casi siempre cuando se suministra como medicamento.
La deficiencia de magnesio es poco común y los síntomas son, entre otros, debilidad muscular, fatiga, hiperexcitabilidad y somnolencia. La deficiencia de magnesio puede afectar a los pacientes alcohólicos o a las personas cuya absorción de magnesio ha disminuido debido a una cirugía, quemaduras severas o problemas con la mala absorción (absorción insuficiente de nutrientes en el tracto intestinal). Asimismo, ciertos medicamentos o niveles sanguíneos bajos pueden estar asociados con la deficiencia de magnesio.
Los síntomas de la deficiencia de magnesio se dividen en tres categorías:
Los primeros síntomas son, entre otros, la irritabilidad, la anorexia, la fatiga, el insomnio y los espasmos musculares. Otros síntomas con características más sicológicas son la memoria deficiente, la apatía, la confusión y una habilidad deficiente para el aprendizaje.
Los síntomas moderados de deficiencia de magnesio son un latido rápido del corazón y otros cambios cardiovasculares.
Los síntomas de deficiencia severos pueden producir hormigueo, entumecimiento, y contracción ininterrumpida de los músculos, junto con alucinaciones y delirio.

Recomendaciones
Estos son los requerimientos diarios de magnesio:
Niños
1 a 3 años: 80 miligramos
4 a 8 años: 130 miligramos
9 a 13 años: 240 miligramos
14 a 18 años (varones): 410 miligramos
14 a 18 años (mujeres): 360 miligramos
Mujeres adultas: 310 miligramos
Mujeres durante el embarazo: 360 a 400 miligramos
Mujeres en lactancia: 320 a 360 miligramos
Hombres adultos: 400 miligramos

 

MAGNESIO Y ENDOCRINOLOGÍA
Especulaciones sobre los controles hormonales de la homeostasis magnesiana: Una hipótesis.
La deficiencia de magnesio (MD) puede ser latente: es decir sin disturbios en el Mg sanguíneo, el calcio y el potasio intracelular (Ki) o patente, con una rica sintomatología: es decir, con hipomagnesemia, hipocalcemia y un Ki reducido. Estos dos aspectos también se encuentran en el exceso de magnesio. La discrepancia entre
estos dos opuestos clínicos nos lleva a postular la existencia de un control de la homeostasis de Mg, eficiente en las formas latentes y deficiente en las formas patentes de los disturbios de Mg. Cuatro glándulas endocrinas, es decir, la medula suprarrenal, la paratiroides , la tiroides y las β-islotes del páncreas están involucradas principalmente en los sistemas de retroalimentación homeostática que regulan ambos los niveles de Mg y las consecuencias humorales de los disturbios del metabolismo de Mg. Es más, la alta estabilidad del Mg2+ intracelular en los tejidos blandos también nos lleva a postular la existencia de mecanismos reguladores de retroalimentación celular. Variaciones paralelas de la secreción de insulina y epinefrina representan los primeros mecanismos conocidos que tienden a mantener una constancia del Mg2+ celular, y, secundariamente, del 3':5' - cíclico adenosina monofosfato (cAMP). Sin embargo, esta regulación involucra 3 tipos de efectos colaterales; es decir en la MD, la hipersecreción de epinefrina-insulina podría inducir: efectos membrana-despolarizantes, calcinosis que promueve el incremento del influjo de P y Ca celular, y un incremento del nivel 3':5'- cíclico guanosina monofosfato (cGMP) - las que son características básicas de la MD celular. Estos efectos colaterales nocivos podrían ser antagonizados por un aumento del influjo de taurina (TA) en la célula, lo cual es de hecho estimulado por una hipersecreción de epinefrina-insulina. El TA- y quizás también el γ-L-glutamil TA, una hormona paratiroidea nueva –podría contrarrestar todos estos efectos colaterales por sus efectos membrana-estabilizantes, Ca-enlazantes y reductores del nivel de cGMP. El TA, a través de estas funciones no especificas, y quizás también a través de una acción especifica tal como una “hormona ahorrativa del Mg”, parece ser un factor importante en la regulación de la homeostasis del Mg.

SÍNDROME X
El término “síndrome X” describe un conjunto de condiciones que muchos creen es sólo otro nombre antojadizo para las consecuencias de una deficiencia nutricional de largo tiempo, especialmente deficiencia de magnesio.
La larga lista incluye: hipertensión, obesidad, colesterol elevado, triglicéridos elevados, y ácido úrico elevado. Este complejo grupo parece ser causado por una perturbación en el metabolismo de la insulina (iniciada por una deficiencia de magnesio), llamada resistencia a la insulina, y eventualmente lleva a la diabetes, angina, y al infarto cardiaco. El “Síndrome X”, según el Dr. Gerald Reaven, quien acuñó el término, puede ser responsable por un gran porcentaje de las enfermedades al corazón y a las arterias que ocurren actualmente.
Incuestionablemente, la deficiencia de magnesio es un factor principal en los orígenes de cada una de los signos y síntomas, desde los elevados triglicéridos y la obesidad hasta el perturbado metabolismo de la insulina.

RESISTENCIA A LA INSULINA
La función de la insulina es abrir lugares en las membranas celulares para permitir el influjo de la glucosa, una fuente de combustible de la célula. Las células que ya no responden a los influjos de la insulina y niegan el ingreso de la glucosa son llamadas “resistentes a la insulina”. Como consecuencia de ello, los niveles de glucosa en la sangre se elevan y el cuerpo produce más y más insulina, no aprovechable. De ésta manera, la glucosa y la insulina alborotan con violencia todo el cuerpo humano, causando daños a los tejidos que resultan en deficiencia de magnesio, un aumento de riesgo de enfermedad al corazón, y diabetes inicial en los adultos. Una de las principales razones por las que las células no responden a la insulina es la falta de magnesio..Algunos estudios demuestran que la resistencia crónica a la insulina en pacientes con diabetes inicial está asociada con la reducción del magnesio; el magnesio es necesario para permitir el ingreso de glucosa a las células.. Estudios adicionales confirman que cuando la insulina es liberada del páncreas, el magnesio en la célula normalmente responde y abre la célula para permitir el ingreso de glucosa, pero en el caso de deficiencia de magnesio combinada con resistencia a la insulina los mecanismos normales simplemente no funcionan.Afortunadamente, mientras más elevados los niveles de magnesio en el cuerpo, mayor es la sensibilidad de las células a la insulina y la posibilidad de revertir el problema.

SÍNDROME METABÓLICO CARDIOVASCULAR (SMCV)
El Dr. Larry Resnick de la Universidad de Cornell, quien lleva haciendo investigaciones sobre el corazón y el magnesio durante más de veinte años, tiene otro nombre para el síndrome X, s (SMCV), y está más cerca a la verdad cuando dice que esta dolencia se
caracteriza por una proporción elevada de calcio con respecto al magnesio. (Recuerde que mucho calcio automáticamente genera una deficiencia de magnesio). Los estadounidenses en general tienen una proporción calcio a magnesio muy elevada en sus dietas y, consecuentemente, en sus cuerpos.
Finlandia, que tiene la más alta incidencia de ataques al corazón en hombres de mediana edad en el mundo, también tiene una elevada proporción de calcio con respecto al magnesio en su dieta. La razón en EE.UU. en este estudio se dice que es 3.5 a 1, Finlandia es de 4 a 1. (Con nuestro énfasis dietético en una alta ingesta de calcio sin suficiente magnesio, según la experta en magnesio Dra. Mildred Seelig, pronto tendremos una razón de 6 a 1). Aunque la razón dietética recomendada de calcio a magnesio es de 2 a 1, con el fin de remontar la deficiencia que ya tiene mucha gente con síndrome X, puede que sea necesario ingerir una parte de calcio por una de magnesio en forma de suplemento.

DEFICIENCIA DE MAGNESIO Y SÍNDROME X
Según el Dr. Resnick, el síndrome X es causado no por niveles de insulina crónicamente elevados sino por un bajo nivel de iones de magnesio – debido a que insuficiente magnesio es la causa de la resistencia a la insulina en primer lugar. Como se ha señalado, la insulina abre las células a la glucosa sólo si las células tienen suficientes cantidades de magnesio, y sin magnesio sobreviene la resistencia a la insulina. Estudios realizados claramente demuestran que los animales privados del magnesio desarrollan resistencia a la insulina, y la población humana tiene el mismo riesgo. Algunos investigadores concluyen que la hipertensión y la resistencia a la insulina pueden ser sólo diferentes expresiones de niveles deficientes de magnesio celular. Todas las variadas condiciones que constituyen el síndrome X o el SMCV tienen similar origen en la deficiencia de magnesio.
La deficiencia de magnesio en el síndrome X viene de una combinación de nuestras dietas deficientes en magnesio y una bien documentada pérdida de magnesio en la orina causada por la insulina elevada.
Un círculo vicioso causa más pérdida de magnesio, ocasionando a su vez más síntomas del síndrome X. La piedra angular de tanto la prevención como el tratamiento del síndrome X, junto con la dieta, es restaurar el magnesio a niveles normales. Desafortunadamente, para muchos, los estragos de la diabetes, la hipertensión, y el colesterol alto han pasado factura, pero aun entonces, el magnesio tomado junto con medicamentos puede desempeñar un rol beneficioso en el control y reducción de los síntomas.