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COMO PREPARAR LAS PLANTAS MEDICINALES

Para obtener el resultado esperado con el uso de las plantas medicinales, es importante conocer como prepararlas adecuadamente con el fín de sacarles el máximo provecho.
Cuando es posible, es preferible usar las plantas frescas. Se lavan bien en agua fría y se separan las partes inservibles o malogradas. Después picamos las partes seleccionadas lo mas finamente posible y se ponen a secar de preferencia a la sombra. Una vez bien secas, se guardan en cajas o de preferencia en depósitos de vidrio.
Cuando no es posible conseguir la planta fresca, la compraremos en un herbolario de confianza, revisando bien el estado de la planta. Si huele o tiene presencia de moho, deberá ser desechada, pues no sirve para curar y puede ser en algunos casos hasta peligrosa para la salud.
También podemos usar las cápsulas, tabletas, jarabes, pomadas, etc., a base de hierbas que venden las tiendas especializadas, siempre que sean de marcas de confianza que aseguren el contenido de las mismas.
Las formas mas conocidas de preparar y usar estas plantas es la siguiente:

 

1. COCIMIENTO ó DECOCCIÓN
Lave previamente la planta y remójela en agua fría por 5 a 10 minutos. Calentar hasta llegar a la ebullición. Se deja reposar después del hervido hasta que se decante la solución; luego fíltrela o cuélela mientras esté caliente.
Para preparar los cocimientos se recomienda usar ollas enlozadas o de vidrio refractario (Pyrex). Tapar durante el hervido.
Las partes mas tiernas de la planta, como hojas y flores se dejan hervir por unos 10 minutos. Las partes mas duras, como raíces, cortezas y tallos, se deben picar muy finamente y se harán hervir hasta por media hora.

 

2. INFUSIÓN
Una buena infusión de hierbas se prepara vertiendo el agua hirviendo sobre la planta colocada en un recipiente de preferencia de vidrio refractario (Pyrex). Tapar inmediatamente y dejar reposar unos 15 minutos en caso de hojas y flores y no menos de 20 a 30 minutos o mejor aún hasta que enfríe totalmente, si se trata de tallos o raíces (estas se pican previamente muy finas). Después de colar o filtrar la infusión, queda lista para su uso.
Mejores resultados se obtienen si se remoja previamente la planta con agua fría por unos minutos. De ser posible es recomendable usar agua destilada, que está libre de sales y asegura una mejor absorción de las partes activas de la planta.

 3. MACERACIÓN
Las partes de la planta, bien limpias se ponen a remojar en agua fría por unas 12 a 24 horas, de acuerdo a su consistencia. Después se cuela y queda lista para usar.
Este preparado es poco concentrado, pero ofrece la ventaja de que todos los componentes de la planta quedan inalterados al no ser sometidos a alta temperatura.

4. TISANA
Se pone a hervir la cantidad requerida de agua, de preferencia en una olla de vidrio refractario o enlozada. Cuando el agua está en ebullición, se agregan las hierbas, tapando y dejando hervir por cinco minutos. Se retira del fuego, y se deja reposar bien tapado por unos diez minutos.
Posteriormente se cuela por una tela fina y nuestra tisana queda lista para su uso.

DOSIS:
En todos estos casos y cuando nos indique lo contrario, las dosis recomendadas para 1 LITRO DE AGUA serán las siguientes:

20 gramos ó 4 cucharadas de hierbas verdes.
10 gramos o 5 cucharadas de hierbas secas.
A menos que se indique lo contrario se tomarán 4 a 5 tazas diarias. Para niños menores de 12 años, reducir la dosis a la mitad.

5. ACEITES.
Para sacar el aceite que contienen ciertas plantas medicinales, se colocan frescas en un recipiente de vidrio, exponiéndolas al sol diariamente por unos 15 días. Se verá como el aceite es condensado y separado de la planta.

6. BAÑOS.
Se hace hervir 1/2 ó 1 KG. de hierbas medicinales en un balde agua, preparando baños que dan excelentes resultados para muchos males, como p.ej. las zonas inflamadas, enfermedades de la piel, etc.
También en este caso la iniciativa y experimentación personal es muy importante.

 

7. CATAPLASMAS.
Se echa agua hirviendo sobre las plantas y se prepara una pasta que se coloca directamente sobre la zona afectada. Se tapa con una tela blanca de algodón, limpia, y se cubre de preferencia con un paño de lana.
Este tratamiento es muy efectivo en caos de golpes, neuralgias, zonas hinchadas e inflamadas, forúnculos, etc.

8. COMPRESAS.
Se prepara un COCIMIENTO, con el doble de agua. En este preparado, caliente, se sumerge y empapa un paño que se coloca sobre la parte afectada.
El uso es en casos similares al señalado para las CATAPLASMAS.

9. ENJUAGUES y GARGARAS.
Especialmente indicadas para afecciones a la garganta, amígdalas y heridas de la boca.
Con un COCIMIENTO se hacen las gárgaras 2 o 3 veces al día.

 

 

10. ENEMAS O LAVADOS.
Se preparan de 1 a 2 litros de infusión y mediante un irrigador especial se introduce por Vd. a anal o vaginal, según sea el caso.

11. ENSALADAS.
Si el sabor de la planta lo permite y las obtenemos muy frescas, con las hojas y brotes tiernos podemos preparar ensaladas. Muchos usan en esta forma las hojas del Diente de León, Llantén, borraja, verdolaga, menta y otras plantas, con excelentes resultados.
Se usarán solo unas 4 o 5 hojas de la planta, picadas finamente, pudiendo mezclarse con otras ensaladas, como p. ej. lechuga, coliflor, vainitas, etc.

12. INHALACIONES.
Se hace hervir las plantas medicinales en agua y mediante un embudo se aspira el vapor, teniendo especial cuidado de no quemarse.

 

13. JUGOS.
Siempre que sea posible conseguir las hierbas frescas, es preferible el uso de su jugo, que es fácil de obtener con un mortero, molino (colando antes de usar) o un extractor de jugos.
El jugo obtenido, se mezcla a razón de 6 a 8 gotas en una cucharada de agua y se toma cada 2 o 3 horas. Para niños, reducir el jugo a la mitad.

14. POMADAS y UNGÜENTOS.
Con una licuadora o mortero se pulverizan las plantas muy finamente. Se mezcla con aceite de coco, de maní o de oliva y se calienta sobre el fuego agregando cera de abejas. Se deja enfriar.

15. SOPAS Y TORTILLAS.
Muchas hierbas medicinales que debemos usar continuamente, pueden ser incluidas en nuestras comidas diarias, como sopas, guisos o tortillas.
En este caso la experimentación personal es la mejor consejera para cada caso.

LOS PREPARADOS COMERCIALES.
En general los productos comerciales, como tabletas, cápsulas, jarabes, etc., tienen ventajas sobre los preparados caseros, por estar mejor dosificados pero siempre que sean de un laboratorio que ofrezca las debidas garantías de calidad.